Aunque muchas personas utilizan la cartera para guardar todo tipo de documentos y papeles importantes, expertos en seguridad advierten que algunos de estos objetos pueden representar un riesgo importante en caso de pérdida o robo. Llevar información sensible en la cartera puede facilitar el fraude, el robo de identidad o incluso permitir el acceso a cuentas personales.
1. Tarjeta del Seguro Social
Uno de los documentos más delicados que se pueden llevar en la cartera es la tarjeta del Seguro Social.
Este número es una pieza clave de información personal que puede ser utilizada para abrir cuentas o solicitar créditos
2. Pasaporte
Aunque el pasaporte puede utilizarse como documento de identificación, los especialistas recomiendan no llevarlo en la cartera a menos que sea realmente necesario, como durante viajes internacionales.
Además del riesgo de perderlo, los expertos señalan que los pasaportes robados pueden terminar siendo vendidos en mercados ilegales en internet.
3. Tarjetas bancarias innecesarias
Llevar varias tarjetas bancarias también puede aumentar los riesgos si la cartera se pierde o es robada.
En el caso de las tarjetas de débito, el peligro es mayor porque el dinero puede retirarse directamente de la cuenta bancaria.
Velasquez advierte que cuando ocurre un uso fraudulento, el dinero desaparece inmediatamente de la cuenta.
4. Recibos antiguos
Guardar recibos viejos en la cartera puede parecer inofensivo, pero también puede facilitar ciertos tipos de fraude.
Los delincuentes pueden utilizar datos que aparecen en los recibos para hacer llamadas de engaño más convincentes.
5. Llaves de repuesto
Guardar una llave extra de la casa en la cartera también puede representar un peligro.
Si la cartera contiene además una identificación con dirección, un ladrón podría utilizar esa información para localizar el domicilio y entrar a la vivienda.
En ese caso, la combinación de la llave y la dirección facilita el acceso directo al hogar.
6. Contraseñas escritas
Otra práctica que los expertos consideran peligrosa es llevar contraseñas escritas en papel dentro de la cartera.
Aunque recordar todas las contraseñas puede ser complicado, anotarlas en un papel o una nota adhesiva dentro de la billetera facilita que alguien pueda acceder a cuentas personales si la cartera se pierde.



