Las ventas se han disparado en los últimos meses. A menudo se puede obtener una mejor calidad de sonido por el mismo precio con un par de auriculares con cable, pero tampoco se trata solo de los esnobs del audio.
Los audífonos con cable se han convertido en una auténtica tendencia cultural; un resurgimiento que algunos vinculan con una reacción más amplia en contra de la tecnología.
Ya sea por motivos prácticos, políticos o estéticos, una cosa está clara: los auriculares con cable han vuelto.
“Me he convencido”, dice Aryn Grusin, una trabajadora social de Portland, Oregón, en Estados Unidos, aficionada a los auriculares con cable. Hace unos meses, le pidió prestados a su prometido unos audífonos intrauriculares con cable de los de toda la vida y ya no hubo vuelta atrás.
Calidad, estilo y simpleza
La calidad del sonido puede ser una gran ventaja en la vida con cables, dice Chris Thomas, editor general del sitio web de reseñas de auriculares SoundGuys.
“Este es el tema que vengo repitiendo desde hace muchos años”, afirma.



