La cantante Britney Spears ingresó voluntariamente a un centro de tratamiento para las adicciones cinco semanas después de su arresto por DUI. De acuerdo con un comunicado, la artista tomó esta decisión y está recibiendo el apoyo de sus seres queridos, incluyendo sus hijos.
“Britney va a tomar las medidas adecuadas y cumplir con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia el cambio que Britney necesita desde hace mucho tiempo. Ojalá pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita durante este difícil momento. Sus hijos pasarán tiempo con ella. Sus seres queridos elaborarán un plan necesario para garantizar su bienestar y éxito”, dice el comunicado. La reconocida artista fue arrestada bajo sospecha de conducir bajo la influencia de drogas y alcohol (DUI) en Ventura, California, el 4 de marzo. Fue puesta en libertad al día siguiente.
Su representante aseguró que el incidente fue “completamente inexcusable” y que “con suerte este puede ser el primer paso en un cambio largamente esperado que necesita ocurrir en la vida de Britney”.
Se desconocen detalles sobre el centro de rehabilitación en el que se encuentra la artista y tampoco se sabe cuánto tiempo permanecerá internada.



