El inesperado regreso del VHS

Sí, leíste bien. Esos rectángulos de plástico negro que solían atascarse en la videocasetera y que requerían “rebobinar antes de devolver” están viviendo una segunda vida. Y lo más sorprendente no es que hayan regresado, sino quiénes los están comprando.

La Generación Z abraza lo analógico

A pesar de que encontrar un reproductor de VHS funcional hoy en día es casi una misión de arqueología, la Generación Z está liderando este movimiento. Pero, ¿por qué jóvenes que nacieron en la era digital están obsesionados con un formato que técnicamente es “inferior”?

  1. La estética del “Glitch”: Para los nativos digitales, la perfección del HD puede resultar fría. El grano de la cinta, las líneas de interferencia y los colores saturados del VHS ofrecen una calidez visual que los filtros de TikTok intentan imitar, pero que solo lo analógico ofrece de forma real.
  2. El factor nostalgia (Late 90s/Early 2000s): Hay un “punto dulce” de nostalgia centrado en las producciones de finales de los 90 y principios de los 2000. Para muchos, estos fueron los últimos vestigios de su infancia física antes de que todo se mudara a la nube.
  3. Coleccionismo tangible: En un mundo donde no “posees” tus películas en Netflix (solo las alquilas temporalmente), tener una copia física con arte de portada original se siente como un acto de rebeldía y autenticidad.

El reto de la tecnología antigua

Aunque la tendencia crece, hay un pequeño problema: el hardware. Las videocateteras dejaron de fabricarse masivamente hace años. Esto ha creado un mercado secundario en tiendas de segunda mano y plataformas como eBay, donde los reproductores en buen estado se han convertido en objetos de deseo.

Ver una película en VHS hoy no es solo ver una historia; es un ritual. Tienes que elegir la cinta, insertarla, escuchar el sonido mecánico del motor y aceptar que no puedes saltar escenas con un clic.

¿Moda pasajera o nuevo estándar retro?

Ya lo vimos con el Vinilo y con las cámaras de película de 35mm. Lo analógico ofrece una conexión táctil que lo digital simplemente no puede replicar. El VHS es el siguiente paso en esta búsqueda de “sentir” los medios que consumimos.

¿Y tú? ¿Aún conservas tus viejas cintas en el ático o ya te deshiciste de ellas? Cuéntanos en los comentarios si estarías dispuesto a cambiar la comodidad del streaming por el encanto ruidoso de una cinta de video.