Spirit cesó abruptamente sus operaciones el 2 de mayo, dejando a cerca de 17.000 empleados sin trabajo. La demanda, presentada ante el Tribunal de Quiebras de los EE. UU. para el Distrito Sur de Nueva York por un grupo de seis empleados despedidos de Florida, alega que no recibieron la notificación previa exigida por la Ley federal de Notificación de Ajuste y Reentrenamiento de Trabajadores, también conocida como la Ley WARN.
Los empleados fueron notificados del cierre de la aerolínea mediante un correo electrónico del director ejecutivo, David Davis, en el que se indicaba que la aerolínea de bajo costo —con sede en Dania Beach— había “decidido cesar sus operaciones de inmediato”, según consta en la demanda. Este cese abrupto, argumentan los demandantes, viola la Ley WARN, la cual exige una notificación por escrito con al menos 60 días de antelación.
“Estamos demandando, en primer lugar, por 60 días de salarios impagos; lo cual constituye, esencialmente, una sanción por no haber proporcionado la notificación previa al cierre de la empresa, tal como lo estipula la Ley de Notificación de Ajuste y Reentrenamiento de Trabajadores de 1988”, declaró Eric Lechtzin, uno de los abogados que representan a los demandantes.
Los exempleados que alegan que la compañía violó las leyes laborales federales al suspender abruptamente sus operaciones el 2 de mayo, sin previo aviso.
Aparentemente fueron informados ese mismo día mediante un correo electrónico, lo cual provocó que perdieran de inmediato sus empleos, beneficios, y días de enfermedad y de vacaciones.




