Muere a los 94 años Clive Davis, creador de éxitos

Ha fallecido el hombre que convirtió en estrellas a cantantes icónicos como Whitney Houston, Barry Manilow y muchos otros.

Clive Davis tenía 94 años.

Su familia informó que Davis falleció el lunes en su casa de Manhattan, aunque recientemente había estado hospitalizado por problemas respiratorios, según reportó “The New York Times”.

El representante de Davis declaró a “Rolling Stone” que este «falleció pacíficamente a causa de una enfermedad relacionada con la edad... rodeado de su familia y sus seres queridos».

En los últimos años había enfrentado diversos problemas de salud, incluido un diagnóstico de parálisis de Bell en 2021. Esta afección temporal le obligó a cancelar su gala anual previa a los Grammy, un evento que se celebraba la víspera de la ceremonia de entrega de premios desde 1975.

Davis nació en Brooklyn en 1932 y creció en el barrio de Crown Heights; sus padres un electricista y vendedor, y un ama de casa— fallecieron con apenas 11 meses de diferencia, antes de que él cumpliera los 18 años, según “Rolling Stone”.

La pérdida de sus padres a una edad temprana marcó su carácter y definió quién llegaría a ser.

Me forjé gracias a la muerte de mis padres cuando yo tenía 17 o 18 años, al pasar por la escuela siendo huérfano y tener que ganármelo todo por mi cuenta, afirmó. Davis cursó estudios en la Universidad de Nueva York gracias a una beca y, tras graduarse, asistió a la Facultad de Derecho de Harvard, también becado.

Dado que debía mantener un promedio de calificaciones determinado, tuvo que esforzarse mucho para permanecer en la universidad.

«Si no mantenía al menos una calificación de B+, perdería esas becas», dijo. «Siempre estoy pendiente del rendimiento».

Tras graduarse de la Facultad de Derecho de Harvard, comenzó a trabajar en el bufete Rosenman, Colin, Kaye, Petschek and Freund, donde revisaba contratos para la agencia de representación de artistas Columbia Artists Management; esta entidad no tenía relación con Columbia Music, la compañía de la que más tarde llegaría a ser presidente.

No sabía nada de música, declaró en el documental *Clive Davis: The Soundtrack of Our Lives*, según informó *The Times*.

Harvey Schein fue contratado por CBS y se llevó a Davis consigo; con el tiempo, este fue nombrado jefe del departamento jurídico de la división de música de CBS, según *Rolling Stone*.

Una demanda presentada por la Comisión Federal de Comercio contra CBS permitió a Davis conocer la otra cara del negocio.

Gracias a ello, empecé a conocer no solo el aspecto contractual, sino también el de la venta al por menor y la distribución, comentó.

El entonces presidente de Columbia Records le pidió a Davis que dirigiera la división de instrumentos de la compañía —fabricante de las guitarras Fender, aunque finalmente se le ofreció el puesto de presidente de CBS Records.

Por aquel entonces, el sello promocionaba a artistas como Tony Bennett y Jerry Vale. En la década de 1950, Mitch Miller calificó el *rock* de basura juvenil, según informó *The Times*. No es música. Es una enfermedad, afirmó Miller.

Sin embargo, una reunión con Lou Adler —representante del grupo The Mamas & the Papas y un viaje al Festival Pop de Monterey cambiaron el rumbo de Davis.

No podía creerlo. Era una revolución cultural, una revolución social y, claramente, una revolución musical, declaró Davis a *Rolling Stone*. Sabía que estaba en medio de algo único y profundamente trascendental.

Janis Joplin era fascinante, como un tornado blanco, dijo Davis. Él la contrató a ella y a su banda, Big Brother and the Holding Company. Me preparé para lanzar su música a mediados de 1968 con una campaña que proclamaba que se trataba del nuevo sonido revolucionario que se escucharía en todo el mundo».

Tras Joplin, Davis impulsó las carreras de otros artistas y grupos como Santana, Blood, Sweat & Tears, Chicago, Bruce Springsteen y Billy Joel.

Analizaba minuciosamente las listas de éxitos de *Billboard* para entender qué convertía a una canción en un éxito, tratando de emparejar a cantantes con temas que pudieran escalar rápidamente en los rankings.

En el caso de Whitney Houston, comentó que le llevó dos años encontrar la música y los productores adecuados para su primer álbum. El disco generó tres sencillos que alcanzaron el número uno tras su lanzamiento en 1985 Saving All My Love for You, How Will I Know y Greatest Love of All y se convirtió en uno de los álbumes debut más exitosos de la historia, con más de 25 millones de copias vendidas, según informó *The Times*.

Sin embargo, a pesar de todo su éxito, enfrentó obstáculos en su legendaria trayectoria.

Columbia lo despidió en 1973 y lo demandó, alegando que había utilizado 94.000 dólares de la empresa para gastos personales, incluida la reforma de un apartamento y el pago del *bar mitzvah* de su hijo. Davis sostuvo que un empleado había falsificado facturas sin su conocimiento.

Su nombre también apareció en la investigación conocida como drugola, en la que las autoridades federales llevaron a cabo operaciones encubiertas relacionadas con drogas y sobornos (*payola*) en la industria musical. Davis afirmó haber sido utilizado como chivo expiatorio para proteger a CBS y sus licencias de radiodifusión.

Aunque no fue acusado en el marco de dicha operación, sí fue imputado por seis cargos de falsificación de declaraciones de impuestos; finalmente se declaró culpable de un cargo por impago de impuestos y fue condenado a pagar una multa de 10.000 dólares.

Sin embargo, se recuperó rápidamente según *The Times* al adquirir el sello Bell, rebautizarlo como Arista y lograr un éxito número uno con el tema Mandy, de Manilow.

Arista llegó a contratar a artistas como Patti Smith, Lou Reed, Melissa Manchester y Dionne Warwick, entre otros.

Cuando BMG Entertainment, la empresa matriz de Arista, intentó forzar la salida de Davis, Aretha Franklin declaró a *The Los Angeles Times*: Si Clive se va, yo me voy.

BMG lanzó un nuevo sello, J llamado así por la inicial del segundo nombre de Davis, del cual él poseía el 50 %, según informó *The New York Times*.

Davis fue incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll en el año 2000. Asimismo, consolidó su legado mediante el Departamento de Música Grabada Clive Davis en su *alma mater*, la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York (NYU); dicho programa se conoce hoy como el Instituto Clive Davis.

Le sobreviven sus tres hijos, su hija, ocho nietos, dos bisnietos y su pareja, Greg Schriefer, según informó *The New York Times*.

Davis estuvo casado en dos ocasiones con Helen Cohen y Janet Adelberg, pero ambas relaciones terminaron en divorcio.