El rey Carlos ofreció alojamiento en el Palacio de Buckingham al príncipe Harry durante su visita al Reino Unido, pero la invitación no llegó a concretarse tras un caótico desencuentro sobre la agenda.
El equipo de Harry anunció que él había aceptado alojarse allí, pero funcionarios del palacio afirmaron que había pasado el plazo para confirmar su asistencia y que las habitaciones ya no estaban disponibles.
Estas versiones contradictorias derivaron en una disputa muy difundida entre el Palacio de Buckingham y los portavoces del duque de Sussex. Cronología: Fuentes de la Casa Real indicaron que se le pidió a Harry que respondiera antes de finalizar la semana anterior (3 de julio) para poder organizar la seguridad y el personal.
Fuentes del palacio aseguran que Harry rechazó formalmente la oferta por escrito la mañana del 4 de julio, pero solicitó aceptarla más tarde ese mismo día.
La postura de los Sussex: Los representantes de Harry atribuyeron el cambio de última hora a un retraso provocado por la gestión de servicios de seguridad privada.
Posteriormente, su equipo emitió comunicados señalando que resultaba “decepcionante” que la oferta hubiera sido retirada abruptamente. Cambios en el viaje familiar: La oferta inicial contemplaba el alojamiento de Harry, Meghan Markle, el príncipe Archie y la princesa Lilibet.
Sin embargo, tras los problemas de seguridad y la disputa sobre el alojamiento, Harry viajó a Londres solo.




