Un poquito de amor en Halloween: 7 recordatorios al repartir dulces
Si este Halloween vas a repartir dulces o caramelitos, hay algo que quiero que tengas presente: cada niño vive esta experiencia de una manera diferente. Para algunos niños con autismo u otras discapacidades, llegar hasta tu puerta puede ser un gran paso. Hagamos que se sientan bienvenidos. 🎃🧡
1. ¿No dice “trick or treat”? Dale su dulce de todas maneras.
Algunos niños se comunican de otras formas o quizás no puedan decir esas palabras. No hace falta exigirlas para compartir un caramelito.
2. ¿No dice “gracias”? Regálale una sonrisa.
Evita ese “¡De nada!” para recordárselo. Puede que expresarse en ese momento sea difícil. Su silencio no significa que no lo agradezca.
3. ¿Te parece “muy grande”? También puede disfrutar.
No puedes conocer las habilidades o necesidades de alguien con solo mirarlo. Y los adolescentes también merecen disfrutar de Halloween.
4. ¿No lleva disfraz? También es bienvenido.
Las telas, las máscaras o ciertos accesorios pueden resultar incómodos o abrumadores. No tiene que dar explicaciones para recibir su dulce o caramelito.
5. ¿Necesita un poquito más de tiempo? Ten paciencia.
Dale un momento para escoger, responder o tomar su dulce. No hay prisa: una sonrisa puede ayudar a que se sienta más cómodo.
6. ¿No te mira a los ojos? No se lo exijas.
Puede estar escuchándote y disfrutando del momento aunque no te mire directamente.
7. Que todos se sientan incluidos.
Sin exigir palabras, disfraces ni explicaciones. Si llega a tu puerta a compartir la ilusión de Halloween, recíbelo con cariño.
Un dulce o caramelito puede parecer algo pequeño, pero sentirse bienvenido significa muchísimo. 🧡





